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La carta de crédito en la fase inicial de la estrategia exportadora


La carta de crédito se aconseja utilizar para la empresa que inicia su expansión internacional, pues le permite ampliar su mercado potencial asumiendo un bajo riesgo, al tiempo que mejora su posición competitiva en el mercado.

La carta de crédito es considerado como el medio de pago más seguro para las transacciones internacionales. Sin embargo, las ventajas de este instrumento no se limitan a las puramente económicas.

La carta de crédito es una operación en virtud de la cual el comprador de una mercancía o receptor de un servicio presta, por medio de un tercero (normalmente un banco), una garantía de pago al vendedor o suministrador, según la definición del artículo 2 de las Reglas y Usos Uniformes relativos a las Cartas de Créditos (en adelante, las RUU).

La principal ventaja de la carta de crédito desde el punto de vista del exportador es la garantía de cobro, siempre que cumpla rigurosamente con todos sus términos y condiciones, por lo que es considerado el medio de pago más seguro. El mayor inconveniente que presenta es el coste.

Operatividad de la carta de crédito

El importador o comprador será el encargado de solicitar la carta de crédito a su banco. Comprador y vendedor deberán acordar, previo a la apertura del crédito qué instrucciones, plazos y cláusulas se incorporarán al condicionado del crédito.


Beneficios de la carta de crédito para la empresa exportadora

Al evaluar la conveniencia de la utilización de la carta de crédito como medio de pago, la empresa se suele centrar en el aspecto económico-financiero. Sin embargo, existen asimismo beneficios de tipo comercial y en cuanto a la posición de la empresa en el mercado qué medios de pago alternativos no pueden proporcionar.

Beneficios económico-financieros

La principal ventaja de la carta de crédito para la empresa exportadora es la seguridad en el cobro. El banco del comprador se encargará de investigar la solvencia del importador antes de abrir una carta de crédito en su nombre. La empresa exportadora se evita así, por una parte, solicitar informes sobre su contraparte y, por otra, operaciones fraudulentas en las que la mercancía es enviada y los fondos nunca llega. El exportador no enviará la mercancía hasta que no reciba la apertura del crédito, y no cederá la propiedad de la mercancía hasta que se asegure el cobro. Por medio de la carta de crédito, el banco de la empresa compradora está garantizando el buen fin de la operación, siempre que se presenten los documentos solicitados y conforme a las condiciones establecidas en el crédito. 

La carta de crédito, por otra parte, facilita la planificación financiera de la empresa. El beneficiario del crédito se asegura obtener el pago en la fecha fijada y no mantenerse a la discrecionalidad del importador. La empresa exportadora tiene, además, la posibilidad de solicitar pre financiación en condiciones favorables en cuanto a comisiones y tipos de interés.

Por último, el beneficiario de una carta de crédito puede usar el crédito abierto a su favor como garantía para emitir una carta de crédito de importación a favor de sus proveedores extranjeros (crédito back to back), sin que esta operación aumente su posición de riesgo y permitiéndole acceder a suministros en mejores condiciones que las ofrecidas en el mercado nacional.

Beneficios comerciales y en términos de posición competitiva

La estrategia de internacionalización puede ofrecer a la empresa considerables ventajas. En primer lugar, las ventas en mercados extranjeros pueden ser una vía de crecimiento de la empresa, permitiéndole alcanzar un tamaño adecuado para producir de forma eficiente y aprovechar economías de escala. En segundo lugar, al vender en varios mercados, la empresa puede diversificar riesgos, reducir la estacionalidad de sus ventas y hacer frente a posibles crisis en mercados locales.

Por último, debido a las diferentes fases del ciclo de vida en las que se puede encontrar un mismo producto en distintos mercados, la internacionalización puede ser una interesante vía de salida de la producción que ya no se puede vender en el mercado nacional.

En resumen, por medio de la recepción de una carta de crédito, la empresa exportadora aumenta su cuota de mercado y su poder de negociación frente a proveedores, bancos y clientes y, con ello, mejora sustancialmente su posición competitiva.

Tipos de carta de crédito

La empresa exportadora que desee gestionar el cobro a través de una carta de crédito deberá negociar con el importador las características que el condicionado de dicho crédito debe presentar para satisfacer sus intereses, ya que este instrumento puede presentar diversas formas que pueden proporcionarles ventajas adicionales. Entre los distintos tipos de carta de crédito, merecen destacarse los siguientes:

Irrevocable

Una carta de crédito irrevocable no puede ser modificado o cancelado si no es con el consentimiento de las partes (ordenante y beneficiario).

Confirmado

La confirmación de la carta de crédito supone, por tanto, un suplemento de garantía para el exportador, ya que en caso de que acaeciese cualquier circunstancia que impidiese al banco emisor el cumplimiento de su compromiso, el banco confirmador asumiría dicha obligación.

Revolving (Rotativo)

La carta de crédito rotativo se caracteriza por ser renovado automáticamente en sus términos originales para una o varias veces y por el plazo que el crédito determine.

Stand-by (Carta de Crédito de garantía)

Se define como una garantía de que el deudor cumplirá su compromiso o que, en caso de que no lo cumpla o lo cumpliera defectuosamente, el acreedor será indemnizado por el garante de los perjuicios ocasionados.

Back to back

En ocasiones, el beneficiario utiliza la carta de crédito abierto en su favor para instruir a su banco la apertura de una carta de crédito que le permita adquirir la materia prima necesaria para elaborar la mercancía que va a exportar.

Transferible

La transferibilidad supone, para la empresa fabricante que empieza a exportar, una opción de ejercer el derecho a utilizar el crédito, teniendo la posibilidad de trasladar esa garantía de cobro a otro suministrador en caso de que finalmente no sea capaz o no le interese hacer frente al pedido.

Cláusula roja (red clause)

Se trata de una fórmula que permite anticipar al beneficiario, por cuenta del banco emisor y a petición expresa del ordenante, parte de los fondos señalados en el crédito antes de la entrega de documentos requeridos en las instrucciones de apertura.

Cláusula verde (green clause)

Esta modalidad de carta de crédito sólo permite anticipos contra la presentación de ciertos documentos que evidencien que la mercancía ha sido comprada, depositada y pignorada a favor del banco emisor.

La carta de crédito es un compromiso condicional de pago que asume el banco del importador a favor del exportador, en virtud de las instrucciones recibidas de su cliente.

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