Lo último

Otros titulares

Navigation

Made in Italy avanza en el mundo global y se expande en América Latina


El 2015 culminará como un año de breve respiro para Italia debido a sus previsiones crecimiento en el PBI del 1%, luego de tres años consecutivos de recesión, desempleo y una reducción acumulada del PBI de 4.9%. A esto cabe mencionar los desastres naturales acaecidos en los últimos años que afectaron las zonas industriales y turísticas del también llamado Belpaese. 

En la recuperación de la economía italiana influyen factores externos; pero hay que mencionar los factores internos, o mejor dicho las reformas del Estado para reactivar la economía progresivamente adoptadas desde el 2011. Entre ellas, las reformas para la flexibilización de la entrada y salida del mercado laboral, recomposición de la estructura fiscal, reforma de reorganización de provincias, incentivos para la pequeña y mediana empresa, reforma sobre las pensiones, hasta la recientemente puesta en marcha reforma del Senado. 

Las reformas están marcando la pauta en la lenta recuperación de Italia, que según los datos del ISTAT[1] podrían alcanzar un crecimiento del 1.5% del PBI para fines del 2016. El gobierno representado por el Primer Ministro Matteo Renzi, tiene como prioridad recuperar la confianza de las familias, pero sobre todo contribuir a que el “Made in Italy” se siga transformando para mantener su liderazgo en el mercado internacional. En el 2014 más de 100,000 italianos se transfirieron al exterior en busca de oportunidades de trabajo, en un 56% varones[2]. Y aunque el 48.9%[3] de los italianos piensan que lo peor está por venir, lo cierto es que aproximadamente 114,000 jóvenes entraron en el mercado laboral durante ese mismo año; y para el 2016, se tendrá para capitalizar los resultados del EXPO MILANO 2015.

El Made in Italy y el sistema Italia

Como Consultora para la Internacionalización del “Made in Italy” en América Latina, podría afirmar que sobre el modelo de desarrollo empresarial de Italia se conoce prácticamente todo. Lo principal es que Italia se caracteriza al 99% por pequeñas y medianas empresas (en italiano se les conoce como: PMI); y cuyo proceso de industrialización tienen tres componentes básicos: Flexibilidad, especialización e innovación. Cuentan también con microempresas.

Al desarrollo industrial, se suma el artesanal que del mismo modo, tiene tres componentes que lo hacen único en su estilo: tradición, diseño y mano de obra altamente calificada.

Los sectores productivos por excelencia son alimentos, moda y confecciones, bienes de consumo que incluye el sector lujo, maquinaria para bienes terminados e intermedios, automotriz, biotecnología, farmacéutica y plástica. En el desarrollo artesanal destaca la cerámica, la joyería, el trabajo de la madera, la producción de vidrio, las obras de arte y la gastronomía.

Además, el modelo empresarial italiano tiene como bastión al desarrollo regional; así como también la concentración de las empresas en distritos industriales para la producción, y la organización en Consorcios de Exportación para la internacionalización. Por ende, cuando se desea iniciar una relación comercial con Italia, basta con revisar el mapa de desarrollo regional y productivo, para saber dónde se puede localizar a potenciales socios comerciales. 

El tejido empresarial italiano está representado por 3.161.195 de empresas activas en las diferentes industrias; y 1.069.073 desarrollándose en sector artesanal[4]. Un promedio de 210.000 exportan y tienen filiales en el mundo; mientras que 12 de las multinacionales más importantes (Ej. Benetton), tienen casi el total de su producción en el exterior. Italia es considerada un colosal de productividad y generación de empleo a nivel nacional e internacional. Los principales centros de industrialización se encuentran de Norte a Sur en las siguientes regiones: Lombardia, Veneto, Emilia Romagna, Piemonte, Toscana, Campania y Puglia; y la producción se encuentra englobada en lo que se conoce como el “Made in Italy”.

Algo curioso que posiblemente no se conozca, es que el Made in Italy es la tercera marca más reconocida del mundo, luego de la Coca-Cola y las tarjetas VISA.

Hacia los años ochenta, el sello característico de la producción italiana, surge para evitar la falsificación y tutelar los sectores bandera por tradición: la moda, la decoración, los alimentos y el sector automotriz. Sin embargo, con el tiempo se ha logrado posicionar como el sello de la EXCELENCIA, innovación y lujo de Italia.

El Made in Italy se promueve a través del Sistema Italia que es conjunto de entidades que apoyan su expansión. Las entidades más representativas son: Confindustria (Confederación Nacional de la Industria Italiana) que garantizan la actividad empresarial como motor del crecimiento económico; y Unión de Cámara de Comercio de Italia (Unioncamere).

Para la internacionalización, las instituciones por excelencia son la Agencia ICE, conocida como Instituto Italiano de Comercio Exterior, la Asociación de Cámaras de Comercio al Exterior (Assocamerestero); y las agencias especiales para la internacionalización presentes en las cámaras de comercio más importantes de Italia.

A estas instituciones se suman las diferentes estructuras regionales y provinciales distribuidas a lo largo y ancho del territorio italiano. Solamente Confindustria se apoya en 242 asociaciones de territoriales y de categoría. La Agencia ICE tiene 79 oficinas en el exterior, excluyendo las representaciones diplomáticas.

El Sistema Italia es sofisticado y a veces complejo de entender para las empresas latinoamericanas que en sus respectivos países cuentan con un limitado número de entidades para la promoción de la empresa y el comercio exterior.

Gracias a este articulador institucional, el Made in Italy viaja por el mundo mediante misiones comerciales, participaciones en ferias internacionales, showrooms, workshop, seminarios, y acuerdos comerciales e institucionales. Las entidades feriales también apoyan al Sistema Italia y juegan un rol primordial en la internacionalización.

El comercio de Italia en el Mundo[5]

Las empresas italianas se reinventa ante la crisis; y cuentan con estrategias para países desarrollados y emergentes. En el 2014, Italia exportó cerca de US$451 mil millones, un 2% más de lo que exportó en el 2013. Posicionándose octavo en las exportaciones mundiales con una cuota de mercado del 2.8%. 

Los principales mercados de destino para las exportaciones son Alemania, Francia, Estados Unidos, Reino Unido y Suiza. Por el lado de las importaciones, superó los US$ 400 mil millones, teniendo como sus principales socios comerciales a Alemania, Francia, China, Holanda y España. 

Esto refleja que el principal mercado para Italia son países desarrollados e industrializados mayormente ubicados en Europa, hacia donde destina el 66.5% de su producción. Siguen en orden de prioridad Asia, América (Norte, Centro y Sur), y África con una participación 14.8%, 11.5% y 5.1% respectivamente.

En lo que respecta a América Latina, México absorbió el 0.8% de las exportaciones italianas; mientras que Centro América y América del Sur absorbieron el 3.5%, incluyendo Brasil y la zona del Caribe. En cuanto al nivel de las importaciones de Italia proveniente de los mercados Latinoamericanos, estas alcanzaron a representar el 2.7% del total.

El limitado flujo comercial no es reflejo de una relación poco favorable. Por el contrario, Italia tiene una relación consolidada con los países latinoamericanos en lo diplomático, comercial, académico y cultural. La relación comercial es limitada porque se concentra sobre todo en la complementariedad. Los países latinoamericanos importan tecnología para los procesos industriales, e Italia compra las materias primas. 

Desafortunadamente, su presencia en los mercados latinoamericanos está influenciada por la dimensión de los mercados, distancia geográfica, población, nivel de consumo e industrialización. A esto se suma los niveles de infraestructura, políticas de Estado, y crecimiento económico. 

Para visualizar el futuro de la relación, resulta interesante revisar las proyección realizas hacia el 2018 por el Grupo SACE, aunque es más fácil corroborar la información a través de la asistencia a las empresas italianas en la región. Las empresas e instituciones miran algunos países con más interés que otros. 

En este sentido se tiene a Chile y Colombia en la mira, por su crecimiento pero sobre todo por el desarrollo en la cadena de subministro y agricultura. En el 2014, Panamá incrementó sus importaciones de productos italianos en más del 21% con respecto del 2013; además es Hub regional y mantiene un nivel de infraestructura favorable para las inversiones italianas.

Con relación al Perú, el Grupo SACE sostiene que cuenta con señales positivas para la inversión y comercio debido a su tejido industrial caracterizado al 97% por PYME, y a medida que se va expandiendo, encuentra en Italia a un proveedor importante de know-how y tecnología.

Sin embargo, en base a la experiencia, podría afirmar que las empresas peruanas todavía razonan demasiado en el corto plazo y continúan buscando productos de calidad suficiente y precio preferentemente bajo.

México y Brasil están asegurados hasta el 2018 en las estrategias de Italia por dimensión de mercado para productos terminados, intermedios y bienes de capital. La zona del Caribe resulta interesante para el sector decoración de hoteles, residencias y resorts. Finalmente, en Centro América se presenta mayor interés por Costa Rica, debido a su industria alimenticia diversificada y evolución en agricultura orgánica.

Más industrialización, menos materia prima y porque no el turismo

No tiene lógica pensar que los italianos sólo van exportar hacia América Latina con los múltiples tratados comerciales que maneja la región, legislaciones para promover la inversión y leyes para facilitar la presencia de extranjeros en el territorio. 

El futuro podría ser alentador para las inversiones y las exportaciones de la región hacia Italia, en la medida que se vaya haciendo bien la tarea a nivel macroeconómico y financiero. Además es necesario dar mayor impulso a las industrias locales a través de la diversificación productiva y una oferta exportable adecuada en cuanto a volumen y calidad.

La EXPO MILANO 2015: Nutrir el Planeta, Energía para la Vida que cierra sus puertas el 31 de Octubre 2015, ha sido una experiencia extraordinaria que ha acercado a muchos países latinoamericanos al mundo. Han sido 6 meses de exposición permanente en donde países como Argentina, Brasil, Bolivia, Colombia, Chile, Costa Rica, Ecuador y México han brillado con luz propia desde sus pabellones. La exhibición totalmente aleccionadora, comienza a capitalizar con las preferencias de los italianos por el turismo hacia Colombia. No hay que olvidar que el turismo es también un recurso importante para atraer las inversiones italianas.

[1] Instituto de Estadísticas de Italia 
[2] Fuente: Fondazione Migrantes 
[3] Ipsos Italia Data
[4] Cifras Movimprese – InfoCamere
[5] Cifras – Ministerio de Desarrollo Económico Italia – Julio 2015

Extracto del artículo "Made in Italy avanza en el mundo global y se expande en América Latina", publicado originalmente en la revista InMarket Nº 011.

Uso de los artículos. Los materiales publicados pueden ser reproducida con fines no lucrativos, siempre y cuando se cite la fuente completa y su dirección electrónica. De otra forma requiere permiso previo por escrito de la institución y autor. (Revista InMarket, Diario del Exportador, Lima, Perú).

Comentarios:

0 comments: