Lo último

Otros titulares

Navigation

Una mirada al mercado canadiense


Canadá es un mercado maduro, competitivo y concurrido. Por este motivo, antes de lanzarse a este mercado, las empresas deben considerar detenidamente las limitaciones que puedan derivarse de la enorme extensión territorial y las consiguientes dificultades de transporte, además de la existencia de mercados regionales muy diversos. Es por ello, que resulta conveniente centrarse, en un primer momento, en las grandes ciudades: Toronto, Montreal, Vancouver y Alberta. En estas ciudades se centran las principales ferias especializadas, nacionales e internacionales.

El mercado canadiense se caracteriza por su alta concentración en determinadas ciudades, particularmente en las más pobladas. Toronto es el centro más importante del país; allí es donde se concentra la mayor parte de la importación y distribución. Pero Toronto no abastece a todo el país: Montreal cubre gran parte de la región este del país y Vancouver hace lo propio con la región oeste.

La estructura de canales de distribución de Canadá varía según el producto. Existen tanto estructuras que vinculan directamente a productores y consumidores, como otras un tanto más complejas, con intermediarios, como, por ejemplo, agentes o brokers.

No sólo las grandes empresas canadienses recurren a la importación directa: muchas veces pequeñas y medianas empresas también realizan este tipo de operaciones, ya sea por su cuenta o asociadas en consorcios o cooperativas. Además, las grandes cadenas de tiendas, industrias y supermercados disponen de sus propios centros de importación y distribución. En Canadá, se pueden distinguir tres tipos de estructuras de comercialización:


Distribución propia. Es la estructura más utilizada en ese mercado. Las compañías productoras utilizan centros de distribución y tiendas minoristas de su propiedad (o, en el caso de las franquicias, dadas en concesión), que pueden compartir servicios promocionales, técnicos, de diseño, marca, etc. Las mercaderías salen de los centros de producción, pasan por centros de distribución y tiendas minoristas y llegan rápidamente al consumidor final.

Distribución a través de centros mayoristas. En este caso, un mayorista interviene entre el productor y quienes abastecen a las tiendas minoristas. Con este tipo de distribución, las mercaderías salen de los centros de producción, pasan primero por centros de distribución, después por centros mayoristas, luego a las tiendas minoristas y desde éstas, llegan al consumidor final.

Distribución directa. La distribución directa implica un paso directo de la fábrica a las tiendas minoristas. Algunos de los productos que se distribuyen de esta forma son los lácteos, los productos de repostería, el pan, los bocaditos, los refrigerios y las bebidas no alcohólicas. En este caso, los productos salen de los centros de producción y, a través de los centros de distribución de fábrica, llegan a las tiendas minoristas, las cuales abastecen directamente al consumidor.

Comentarios:

0 comments: