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Lo maravilloso de estudiar en China: Experiencia de una peruana


En el 2015 para cuando termine mis estudios de pregrado nunca imagine poder tener la oportunidad de conocer China, un país que me parecía distante pero que tanto veía en las noticias al cual lo denominaban como el dragón, el gigante asiático, un país que había sacado a más de 700 millones de personas de la pobreza, con una cultura milenaria, hermosos paisajes, y grandes metrópolis modernas.  

Tuve la oportunidad de ir por primera vez a China en junio de 2016 durante 3 semanas a un programa de intercambio en la Universidad de Sichuan. Antes, a comienzos de ese año me entere de las becas que ofrecía el Ministerio de Comercio de China (MOFCOM), a la cual postule y pude acceder para hacer un master en Administración de Negocios (MBA) que duro casi un año. Este MBA se llevó a cabo en la Universidad Normal de Beijing, más conocida como Beishida por su nombre en chino (北京师范大学).

Mi experiencia durante 1 año en China

Momentos inolvidables es lo que vivirás si estudias en China, y es que este país es tan grande, y a la vez único. Empezando por Beijing, una ciudad impresionante con 21.5 millones de habitantes, que ya con llegar a su aeropuerto te puedes dar cuenta de lo bien planificada que esta. 

El propósito de este artículo es contar mi experiencia en China durante el master. El programa dirigido por el Emerging Markets Institute de Beishida, reunió a 17 estudiantes de MBA de países emergentes tanto de África como Latinoamérica y el Caribe, un grupo muy diverso el cual me permitió conocer su percepción e interés en los negocios con China. 

El programa incluyo dos viajes de campo, el primero al Este de China, específicamente a la provincia de Jiangsu donde visitamos su capital, la ciudad de Nanjing, y Kunshan y a la vez pudimos visitar Shanghái.

Seminario “Inversiones Chinas en Latinoamérica” Nanjing, Jiangsu, China


Durante este viaje tuvimos seminarios de inversión y pudimos reunirnos con empresarios chinos interesados en hacer negocios con cada uno de nuestros países. Visitamos museos con la historia del desarrollo económico de aquellas ciudades, así como compañías como la CRRC Nanjing Puzhen Co., Ltd que produce vehículos ferroviarios urbanos y pudimos conocer la famosa empresa española INDITEX donde recibimos una conferencia exclusiva, solo para los estudiantes, por el gerente general y hacer un recorrido con la jefa de ventas de la tienda ZARA en Shanghái (la más antigua de China) la cual nos regaló mucho de su expertise en estrategias de marketing, lo cual les puedo asegurar no te lo dicen los libros.

El segundo viaje de campo fue al condado de Quyang y a la ciudad de Jinzhou, en la provincia de Hebei. 

Cuando llegue a esta zona, mi primer pensamiento fue que “poco desarrollado pueden estar algunas partes de China” pues siempre lo primero que conoce un turista o estudiante son las ciudades famosas o modernas. Sin embargo, durante el recorrido me di cuenta que este lugar no está abandonado por el gobierno, por el contrario, se preocupa principalmente por la educación. 

Visitamos un colegio y un kindergarten. El colegio era un internado pues el propósito es que los niños no tengan que caminar desde muy lejos para ir a sus clases pues la zona es rural y se busca su comodidad y buen desempeño, pero lo más sorprendente es que para ser un colegio en una zona poco desarrollada se encuentra bien equipado y cuenta con canchas deportivas inmensas, así como un auditorio considerablemente grande y muy bonito. Según nos explicaron, hay alumnos de este colegio que ingresan a la Universidad de Tsinghua (una de las dos mejores universidades de China y más difíciles de entrar). Por otro lado, el kindergarten es también impresionante pues es inmenso y cuenta con salones para desarrollar y estimular la creatividad y habilidad de los niños. Había un salón lleno de pianos, otro con todos los materiales que puedas imaginar para realizar manualidades, otro exclusivamente para baile, así como otros dedicados a hacer pintura y esculturas y mientras vas caminando por los pasillos puedes apreciar en los murales de las paredes los trabajos artísticos de los niños. Incluso tiene un museo dedicado a exhibir los mejores trabajos. 

El propósito de ambos viajes era que podamos apreciar el contraste entre la parte desarrollada de China y la parte rural. Además de aprender el modelo de desarrollo económico e industrial del país. Pero no todo el programa de los viajes se enfocó en los negocios y en lo académico, también pudimos degustar los diferentes potajes de los lugares y hacer algo de turismo.

Lo bueno de estudiar en China

Por el lado de la calidad educativa, tuve excelentes profesores tanto chinos como extranjeros, muchos de ellos habían hecho un post grado o trabajaban en universidades top como Harvard, la Universidad Nacional de Australia, la Universidad de Warwick, etc., los cuales fueron muy exigentes. 

Tuvimos asimismo conferencias con experimentados hombres de negocios chinos que nos contaron sus historias de éxito y visitamos a varias empresas, como la productora tailandesa de huevos CP. 

Por el lado de los beneficios de la beca, en mi opinión fueron muy buenos pues me permitió vivir cómodamente en un cuarto sola dentro del campus, que incluyo un seguro de salud y un estipendio mensual. A los estudiantes se les brinda una tarjeta de débito del Bank of China, la cual puedes vincularla a tu cuenta en WeChat y poder disfrutar de los servicios que brinda esta plataforma como comprar cómodamente sin llevar dinero en cualquier establecimiento, puedes pagar el servicio de teléfono móvil e incluso pagar un taxi. 

Estudiar en China también incluye el gozar de la seguridad de sus calles. Una mujer puede salir sin ningún problema en la madrugada o tomar un taxi sola sin sentir miedo alguno. Por el lado del transporte público es ordenado y al alcance de todos. 

Finalmente visite Shanghái por mi cuenta con una amiga, especialmente para visitar Disneyland y también el centro de la ciudad durante las vacaciones de invierno. Me sorprendió ver la cantidad de chinos en Disneyland cuya entrada no es muy barata, pero esto refleja una creciente clase media en China. Fue una experiencia inolvidable que les recomiendo altamente. Trenes bala, edificios altos, una plaza estilo Wall Street, tiendas de lujo, gente muy amable con los extranjeros, variedad de sabores en su gastronomía, muchos lugares para visitar, es una ciudad donde es imposible aburrirse! 

Ahora que he regresado a mi país, pienso trabajar como investigadora y consultora sobre las relaciones económicas entre el Perú y China para tratar que estas se incrementen para beneficio mutuo. Por el momento estoy escribiendo artículos para revistas y estoy planificando hacer un libro y en un futuro cercano me gustaría terminar mis estudios de post grado para poder tener un mejor conocimiento sobre China y poder aprender bien el idioma que creo yo será muy útil en mi desarrollo profesional.

Un primer fruto de estudiar en China ha sido el poder ser coautora de un artículo para el libro recientemente presentado: “Perú-China; Dos orillas de un mismo océano, dos pueblos y una sola amistad”, el cual ha sido preparado y editado por la Cancillería peruana y por el Instituto de Estudios de América Latina y el Caribe de la Universidad de Ciencia y Tecnología del Suroeste de China (SWUST).

Hace más de un mes que regrese de China y ya quisiera volver porque China es para mí un país con una buena administración, excelente infraestructura, hermosos paisajes, cultura enriquecedora y gente trabajadora.

El presente artículo se publicó originalmente en la revista Diario del Exportador Nº 009.



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