La expansión a mercados extranjeros presenta desafíos inherentes, y la gestión de pagos no es una excepción. Retrasos, comisiones inesperadas y la incertidumbre sobre la solvencia del comprador pueden impactar negativamente la liquidez del exportador. Por ello, comprender a fondo el proceso de transferencia bancaria y la información crucial que debe proporcionarse al cliente extranjero resulta fundamental para un flujo de caja saludable.
Cómo cobrar una exportación por transferencia bancaria
Información para el cliente extranjero
Al acordar una exportación con un comprador en el exterior y optar por la transferencia bancaria como método de pago, el empresario español debe facilitar de manera clara y precisa la siguiente información:
- Datos bancarios exactos: Esto incluye el nombre completo del beneficiario (su empresa), la dirección de la empresa, el nombre del banco, la dirección del banco, el número de cuenta bancaria (IBAN para transferencias dentro de la zona SEPA y número de cuenta local para otros países), el código SWIFT/BIC del banco, y cualquier código de enrutamiento específico requerido por el país del comprador. La omisión o error en alguno de estos datos puede generar demoras o la devolución de los fondos.
- Moneda de pago acordada: Especificar claramente la divisa en la que se realizará la transferencia bancaria evita confusiones y posibles pérdidas por fluctuaciones cambiarias. Es recomendable pactar la moneda de pago en el contrato de compraventa.
- Importe exacto a transferir: Indicar el monto total adeudado, incluyendo impuestos y gastos de envío si así se acordó.
- Referencia o concepto del pago: Solicitar al cliente que incluya una referencia clara en la transferencia bancaria, como el número de factura o el número de pedido. Esto facilita la identificación del pago una vez recibido.
- Plazos de pago: Establecer plazos de pago definidos en el contrato y recordarlos al cliente al momento de solicitar la transferencia.
Asegurando el cobro de la exportación
Si bien la transferencia bancaria es un método directo, existen prácticas que el empresario español puede implementar para fortalecer la seguridad del cobro:
- Due diligence del cliente: Antes de concretar la exportación, investigar la solvencia y reputación del comprador extranjero. Solicitar referencias comerciales o informes de crédito puede ser útil.
- Contrato de compraventa internacional: Formalizar la operación mediante un contrato que detalle las condiciones de pago, incluyendo el método de transferencia bancaria, plazos, moneda y posibles penalizaciones por retraso.
- Confirmación de la transferencia: Solicitar al cliente un comprobante de la transferencia bancaria una vez realizada. Sin embargo, es crucial recordar que este comprobante no garantiza la recepción efectiva de los fondos en la cuenta del exportador.
- Seguimiento bancario: Monitorear activamente la cuenta bancaria para verificar la recepción de los fondos dentro del plazo acordado.
- Seguro de crédito a la exportación: Considerar la contratación de un seguro de crédito a la exportación. Esta herramienta financiera protege al empresario español ante el riesgo de impago por parte del comprador extranjero, brindando mayor seguridad en las operaciones de comercio internacional.
Al adoptar estas precauciones y proporcionar información detallada y precisa para la transferencia bancaria, el empresario español estará en una mejor posición para asegurar el cobro exitoso de sus exportaciones y fortalecer su presencia en los mercados globales.
Este artículo fue elaborado originalmente para Comex Madrid. Puedes consultar la versión original en Comex Madrid.
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