Cuando una empresa exportadora piensa en crecer internacionalmente, normalmente centra toda su atención en:
- ventas;
- mercados;
- logística;
- clientes;
- o distribución.
Pero pocas veces se detiene a observar algo fundamental: muchos de sus competidores internacionales no avanzan solos.
Detrás de numerosas empresas exportadoras existe una estrategia estatal de apoyo económico y financiero diseñada precisamente para fortalecer su expansión internacional.
Y eso no ocurre únicamente en grandes potencias.
Sucede en prácticamente todas las economías que entienden el comercio exterior como una herramienta estratégica de crecimiento, influencia y competitividad.
La internacionalización también es una cuestión de Estado
Durante años, muchas personas pensaron que exportar era únicamente una decisión empresarial.
Sin embargo, el contexto internacional actual demuestra que los gobiernos consideran la internacionalización de sus empresas como un asunto estratégico.
¿Por qué?
Porque cuando las empresas crecen internacionalmente también generan:
- empleo;
- inversión;
- presencia económica;
- influencia internacional;
- innovación;
- y capacidad competitiva para el país.
Por eso numerosos Estados desarrollan mecanismos específicos para facilitar:
- exportaciones;
- inversiones internacionales;
- acceso a financiamiento;
- y expansión empresarial exterior.
En otras palabras, los países también compiten económicamente a través de sus empresas.
Competir internacionalmente cuesta mucho más de lo que parece
Abrir mercados internacionales exige recursos importantes.
Especialmente cuando las empresas necesitan:
- financiar operaciones;
- asumir riesgos;
- desarrollar redes comerciales;
- invertir en otros países;
- o competir en proyectos de gran escala.
Y ahí aparece uno de los grandes problemas para muchas compañías: la financiación.
Porque exportar no siempre implica cobrar rápidamente.
Invertir fuera del país puede requerir años.
Y competir internacionalmente muchas veces obliga a asumir riesgos financieros elevados.
Precisamente por eso los gobiernos intervienen mediante distintos instrumentos de apoyo económico.
Los Estados utilizan herramientas financieras para impulsar exportaciones
Muchos gobiernos desarrollan sistemas de apoyo a la internacionalización mediante:
- fondos públicos;
- créditos;
- seguros de exportación;
- garantías;
- aportaciones de capital;
- o programas de inversión exterior.
El objetivo es claro: facilitar que las empresas puedan competir en mejores condiciones frente a actores internacionales.
Porque en numerosos sectores, especialmente los más estratégicos o intensivos en inversión, la capacidad financiera termina siendo tan importante como el propio producto.
Un ejemplo mencionado en el caso español es Cofides, entidad que participa en la financiación de inversiones internacionales de empresas españolas mediante capital y créditos.
También existen fondos públicos destinados a apoyar operaciones internacionales y proyectos de desarrollo sostenible vinculados a inversión exterior.
Financiar exportaciones también es competir internacionalmente
Muchas veces se interpreta este apoyo estatal únicamente como una ayuda financiera.
Pero en realidad forma parte de una estrategia de posicionamiento económico internacional mucho más amplia.
Porque cuando un gobierno:
- facilita créditos;
- reduce riesgos;
- mejora acceso al financiamiento;
- o respalda inversiones internacionales,
está fortaleciendo indirectamente la competitividad internacional de sus empresas.
Especialmente frente a competidores cuyos países también desarrollan políticas similares.
En algunos mercados internacionales, la diferencia entre ganar o perder un proyecto puede depender precisamente de:
- mejores condiciones de financiamiento;
- cobertura de riesgo;
- o respaldo institucional.
La financiación también reduce incertidumbre
Uno de los mayores desafíos del comercio internacional es el riesgo.
- Riesgo político.
- Riesgo financiero.
- Riesgo cambiario.
- Riesgo de impago.
- Riesgo regulatorio.
Y cuanto mayor es la incertidumbre, más difícil resulta para las empresas asumir determinados proyectos internacionales.
Por eso los Estados intervienen mediante mecanismos como:
- seguros de crédito a la exportación;
- garantías públicas;
- o financiamiento concesional.
El objetivo no es únicamente aportar dinero.
También consiste en generar confianza suficiente para que las operaciones internacionales puedan desarrollarse.
No todos los países apoyan igual a sus empresas
Uno de los grandes problemas de la competencia internacional es que no todas las empresas compiten bajo las mismas condiciones de apoyo institucional.
Algunos países desarrollan estructuras muy agresivas de apoyo financiero y diplomático para sus compañías.
Otros tienen capacidades mucho más limitadas.
Y eso termina afectando directamente la competitividad internacional de sus sectores exportadores.
Porque en determinados mercados, la empresa no compite únicamente contra otra compañía.
También compite contra el ecosistema financiero, institucional y estratégico que respalda a ese competidor.
Internacionalizar empresas también significa fortalecer al país
Durante años, muchas economías vieron la exportación únicamente como una forma de vender productos al exterior.
Hoy la visión es mucho más amplia.
Los gobiernos entienden que impulsar la internacionalización empresarial también significa:
- fortalecer presencia global;
- ganar influencia económica;
- desarrollar tecnología;
- asegurar cadenas de suministro;
- y mejorar posicionamiento internacional.
Por eso la financiación pública vinculada a exportaciones e inversiones internacionales seguirá teniendo un papel cada vez más importante en un entorno global donde economía, geopolítica y competitividad están cada vez más conectadas.
